Diésel

Filtro de partículas (FAP/DPF): por qué se atasca y cómo evitarlo

10 de junio de 20265 min de lecturaPor el equipo de TRM Racing

Si tu diésel ha perdido fuerza, se ha encendido un testigo o «no tira», hay muchas papeletas de que sea el filtro de partículas saturado. La buena noticia: casi siempre se puede limpiar y recuperar, sin pagar uno nuevo. La clave está en arreglar también la causa, no solo el síntoma.

Qué es el FAP/DPF y qué le pasa

El filtro antipartículas (FAP o DPF) atrapa el hollín que genera un motor diésel para que no salga por el escape. Cada cierto tiempo, el coche lo «quema» solo (la famosa regeneración). Pero cuando no consigue regenerarse, el hollín se acumula, el filtro se tapa y el coche pierde potencia, entra en modo avería y no pasa la ITV.

No siempre es por kilómetros: suele haber una causa detrás

Este es el punto que muchos talleres se saltan. La mayoría de las veces el FAP no se atasca «porque sí», sino por un fallo previo que impide la regeneración:

Por qué importa
Si solo se limpia el filtro sin corregir la causa, se vuelve a atascar a los pocos meses. Por eso lo primero que hacemos es diagnosticar el origen; así la solución dura.

Cómo evitar que se atasque

Limpieza en vez de cambio

Un FAP nuevo es caro. En la mayoría de casos, una limpieza profesional recupera el filtro al 90–99% de su capacidad, dejándolo listo para la ITV y a una fracción del precio de uno nuevo. Te lo contamos en detalle en nuestra página de filtros de partículas y catalizadores.

¿Tu diésel ha perdido fuerza?

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