Llega el calor, enciendes el aire... y enfría regular. Lo más habitual es que le falte gas (se va poco a poco, es normal) o que el filtro esté sucio. Te explicamos por qué pasa, cada cuánto conviene recargarlo y por qué a veces huele mal al encenderlo.
Por qué enfría menos cada verano
El sistema de aire acondicionado pierde una pequeña cantidad de gas refrigerante con el tiempo, aunque no tenga ninguna avería. Es algo gradual: no lo notas de un día para otro, pero al cabo de unos años el aire enfría claramente menos. Cuando llega a cierto punto, además, el compresor trabaja peor y se desgasta.
¿Cada cuánto recargar el gas?
Como referencia, una recarga cada 3–4 años mantiene el sistema enfriando bien y cuidando el compresor. No es «cuando deje de enfriar del todo»: para entonces ya ha trabajado mal mucho tiempo. Si este verano notas que enfría poco, es buena señal para revisarlo.
Si acabas de recargar y vuelve a enfriar mal enseguida, puede haber una fuga en el circuito. Rellenar sin buscar la fuga es tirar el dinero (y el gas). Nosotros comprobamos si solo es recarga o si hay una fuga que reparar.
El filtro de habitáculo y los malos olores
¿Olor a humedad o a «cerrado» al encender el aire? Suele ser el filtro de habitáculo saturado y/o bacterias en el evaporador. Ese filtro es el que limpia el aire que respiras dentro del coche; conviene cambiarlo más o menos una vez al año. Un cambio de filtro + una desinfección del circuito y vuelve a oler a limpio.
Señales de que toca revisarlo
- Enfría poco o tarda mucho en enfriar.
- Olor raro al encenderlo.
- Ruido al activar el compresor.
- Hace años de la última recarga (o no recuerdas ninguna).
Resumen
- El gas se va solo: una recarga cada 3–4 años mantiene el aire a tope.
- Si enfría mal justo tras recargar, busca fuga antes de rellenar otra vez.
- Malos olores = filtro de habitáculo + desinfección.